Volvía de la casa de una amiga que empieza con "B" larga y termina en "a", ella siguió caminando con paso acelerado hacia la quinta presidencial, donde mucha gente de la zona va a correr o caminar, mientras que yo me quedé en mi querida parada de Maipú y San Martín.
...pero no esa sonrisa repugnante de viejo verde, una sonrisa de esas que por lo general me gustan (mucho); claro que en respuesta a su simpático gesto me apresuré a dirigir la mirada hacia otra dirección para luego girar la cabeza de manera menos obvia, pero el recorrido de mi cara terminó al colapsar contra la ventana
se bajó en la parada donde antes esperaba ese mismo colectivo...
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22.5.11
17.1.11
Verdades que no son crudas pero sí mal cocidas #1
I don't know what it feels like to have a loving mother.
EDIT 23-1-11:
My mother thinks I'm a useless parasite.
My mother thinks I'm a useless parasite.
11.12.10
Soixante-sept
Otra monocromática noche de Viernes, ella leía el sumario de la Cosmo de Diciembre mientras un mosquito le picaba el tobillo. Un Motorola W375, cuya tapa de la batería se había fugado en una noche parcialmente cubierta por nubes de alcohol, yacía somnoliento sobre el escritorio de madera. Cuando a eso de las nueve menos veinticinco, sonó.
"Hola."
El color de sus pómulos afectados por la rosácea desapareció, estaba completamente helada, inmóvil e incapaz de sentir el suelo debajo de sus pies. Por un segundo la invadió una sensación similar al súbito descenso de presión sanguínea, lo que la obligó a dejarse caer sobre la silla para recuperarse... y fue invadida así por el miedo.
Lágrimas tibias le devolvieron el calor a su rostro, luego las manos que llevó hacia sus ojos hasta que sus cuerdas vocales produjeron un sonido suficiente como para susurrar.
"No..."
Siguieron los peores cuarenta y tres minutos en muchos años; interminables, vacantes, casi estáticos... perfectos para el flagelo psicológico de la imaginación ante la ignorancia sobre la mayoría de los acontecimientos y la impotencia que genera la distancia. Dolor. Nadie sabía nada más que lo que ella sabía, a partir de un impulso llamó a su celular "¿Qué te hicieron..?" le preguntaba al contestador automático en un tono casi inaudible.
Veintidós minutos más tarde escuchó su celular vibrando contra la madera del escritorio más frenético que nunca, atendió, caminó hacia la ventana de la cocina, después al living hasta el ventanal y la taquicardia cesó paulatinamente. Le había vuelto el alma al cuerpo.
Sonrió con alivio, y lloró con esa sonrisa en sus labios.
"Hola."
El color de sus pómulos afectados por la rosácea desapareció, estaba completamente helada, inmóvil e incapaz de sentir el suelo debajo de sus pies. Por un segundo la invadió una sensación similar al súbito descenso de presión sanguínea, lo que la obligó a dejarse caer sobre la silla para recuperarse... y fue invadida así por el miedo.
Lágrimas tibias le devolvieron el calor a su rostro, luego las manos que llevó hacia sus ojos hasta que sus cuerdas vocales produjeron un sonido suficiente como para susurrar.
"No..."
Siguieron los peores cuarenta y tres minutos en muchos años; interminables, vacantes, casi estáticos... perfectos para el flagelo psicológico de la imaginación ante la ignorancia sobre la mayoría de los acontecimientos y la impotencia que genera la distancia. Dolor. Nadie sabía nada más que lo que ella sabía, a partir de un impulso llamó a su celular "¿Qué te hicieron..?" le preguntaba al contestador automático en un tono casi inaudible.
Veintidós minutos más tarde escuchó su celular vibrando contra la madera del escritorio más frenético que nunca, atendió, caminó hacia la ventana de la cocina, después al living hasta el ventanal y la taquicardia cesó paulatinamente. Le había vuelto el alma al cuerpo.
Sonrió con alivio, y lloró con esa sonrisa en sus labios.
9.12.10
9.9.10
Fui Amélie Poulain por una noche, algo así como "Le Fabuleux Destin d'Mercedes Senise".
Por momentos era protagonista, por momentos expectadora. Todo era sumamente extraño; sobre todo el hecho de verme quince centímetros más alta, con veinte kilos menos y luciendo mi pelo negro y lacio en ese característico corte carré.
Los hechos se desarrollaban en un shopping irreal cuyo nombre nunca supe (esto se convirtió en leitmotiv para mi subconsciente en los últimos meses), y el argumento mantiene ciertas similitudes con la historia original, teniendo en cuenta que recuerdo haber asistido a varias personas desconocidas en situaciones cotidianas dentro del mismo escenario previamente mencionado.
En cuanto a Nino no tengo mucho que decir, más que lo veía como una figura borrosa, no literalmente, me refiero a que me resultaba muy difícil llegar a él porque siempre surgía alguna complicación, o desaparecía, o esas cosas raras y típicas de los sueños.
A diferencia de Audrey, yo tuve un obstáculo en mi debut como actriz de cine francés, se trataba de un hombre misterioso que me perseguía. Nunca supe exactamente qué quería de mí o cuales eran sus intenciones, pero me acechaba y me llenaba de miedo.
Tenía una imagen prolija, seria; usaba un sobretodo gris y uno de esos sombreros que me encanta como quedan en los hombres, también gris. Sus facciones eran delicadas pero masculinas, llevaba una media sonrisa cerrada casi permanentemente sobre su comisura derecha, y lo que apenas recuerdo de sus ojos era una mirada sujestiva.
Siento como si estuviera describiendo a un criminal y, curiosamente, al hacerlo se materializa también la imagen de una persona conocida en mi retina #AsociaciónCoughCough.
En fin, nunca entendí por qué huía de él realmente, pero algo me decía que tenía que hacerlo.
Básicamente eso es lo que recuerdo de mi sueño -o lo que creo pertinente destacar-... Ah, no. Falta el final.
En esta "escena" me encuentro en el lugar de expectador y veo a una señora mayor (que me recuerda a mi ex profesora particular de Historia y Sociología, a la que siempre recuerdo con cariño) tomando el té con una niña de siete u ocho años en un balcón-terraza soleado con vista a un lago - abundaba la elegancia y el buen gusto; muy mediterráneo, muy europeo-.
La mujer le estaba contando el relato de mi sueño, se supone que no era la primera vez que lo hacía, ya que lo primero que hice ni bien hubo terminado fue preguntarle con desilución:
"¿Pero Amélie no se queda con Nino?"
A lo que ella respondió con aquellos ojos turquesas de esperanza y su sonrisa pícara en un dulce susurro:
"No esta vez."
17.6.10
Almohada puta
Cuando tenía siete años y aprendí a tejer me dijeron: "Mirá cuando seas grande y le tejas bufandas a tu novio." Bueno, apenas si me acuerdo del punto Santa Clara y estoy más sola que el Faro del Fin del Mundo, lo cual significa que las predicciones de mi tía abuela son menos certeras que el calendario maya y la película 2O12 con el reverendo salame de John Cusack en el papel protagónico.
Igualmente adoro a mi tía abuela.
La pregunta es: ¿Cómo es que en el medio de una de las batallas épicas entre mi cabeza y yo, en las que no logro conciliar el sueño, y, a partir de un insulto dicho en voz alta y el recuerdo de un recuerdo, termino escribiendo sobre mi desdichado infortunio amoroso seguido de una pregunta más larga que cola de jubilados en el Banco Nación a las diez de la mañana mechada con comparaciones del estilo de "almejas", "coliflores" o "cara de hisopo usado", para así no llegar a ningún lado más que a la conclusión de que ponerle un fin a/concluir algo me resulta inmensamente arduo?
No sé qué es peor, perder el hilo u olvidarse de cerrar la pregunta con un signo de interrogación.
De alguna manera, algo condujo a que me vea a mí misma, vestida con aires bohemios, tal vez ebria, deambulando por alguna calle de Soho bajo el cielo nocturno de Londres y exclamando a pura voz: "¡GRACIAS RETÓRICA, GRACIAS ENFERMA MENTE MÍA, GRACIAS PSICOANÁLISIS, GRACIAS VIDA, GRACIAS, GRACIAS!"
Algún día alguien va a caer bajo mis encantos y quizás vuelva a tejer, ya van a ver... Mientras tanto cierro los ojos, miro al cielo y sonrío al decir "Gracias.", porque siento que estoy viva y porque ahora misma me encuentro ebria en Soho. ¿Que qué más quiero? sólo una cosa: llegar.
Almohada, no sos una puta cualquiera, sos MI puta.
Agradecimientos:
Silvia Castillo, Erich Fromm, Julián Perdoménico (mi Ibupirac 6OO), Almohada, Jarvis Cocker, Amadeo Modigliani, Edgar Allan Poe, Insomnio, Rosa Schenkel.
28.11.09
Michael
Last November 25th reminded me of someone
Someone I loved but never had.
It's been five years since I had first met him
And two since I have seen him last.
His skin so pale and his eyes so blue
That smile he had, gorgeous.
I remember how hard it was to hug him, he was too tall for me to reach
And oh yes, he did joke about it.
No, I didn't mind.
Why? Because I loved him
Even though he never loved me back.
Oh Michael, will I ever forget?
Forget that you were the very first to truly steal my heart
But why do I still remember you anyway?
When you keep on forgetting me with every day that ends.
Twice I told you how I felt
Twice you said you didn't feel the same
For months I have waited, endured and cried
Still loving you with the worn out pieces of my sick, rotten heart.
But then you met her, you found her on your way
She, the one who stole you away from me
From my weak and useless grasp.
She then had your eyes
She took your heart, she bought your soul
And you were gone, forever.
24.11.09
Móðir,
Quizás nunca lo leas, pero quiero darte gracias y desearte un feliz cumpleaños número cincuenta y uno.
Te quiero, ma.
~Cookie
14.10.09
...y sin siquiera bajar la vista, se fué caminando con paso decidido en dirección opuesta, enfurecida y amargada, exhausta a causa de sus esfuerzos para ocultar la fragilidad de su ser. La descepción le carcomía las entrañas y podía sentir como su paciencia se agotaba con cada segundo que transcurría.
-"¿Se habrá enojado conmigo?"
-"No, está cansada. Cansada y en guerra con su vida y su impaciencia; está harta de la lentitud pero al mismo tiempo le aterra avanzar."
-"Ah ¿Sufre?"
-"Muchísimo, no te imaginás cuanto."
-"No, pero creo conocer las razones."
-"Creés mal. La razón de esta escena está fuera del alcance de cualquier conocimiento que poseas."
-"Entonces... ¿Qué es?"
-"No te gastes en preguntar, aunque responda a tu pregunta no vas a recibir la verdad, vos no."
-"No entiendo ¿Qué tiene que ver conmigo?"
-"Yo no soy quien para responderte, preguntale a ella."
-"Pero decís que no va a responderme con la verdad... ¿No confía en mí?"
-"Pffff... ¡Estás tan perdido!"
-"No entiendo."
-"Qué querés entender?"
-"Lo que le pasa, supongo; La razón por la cual de repente hay tanto misterio dando vueltas... y alguna que otra cosa."
-"No, eso último no es relevante."
-"¿Cómo sabés qué iba a preguntarte?"
-"Lo sé."
-"A ver ¿Qué era?"
-"No quiero escribirlo, es mi guión, vos sos mi personaje."
-"¿Eh? ¿Con quién hablo?"
-"Con nadie. Sos una idea sumergida en papel, tinta y palabras ¡Y basta de hacer preguntas!"
-"Preguntas. Eso es lo único que tengo ademas del papel co-protagónico."
-"Bueno, está bien. Preguntame."
-"¿Quién soy yo?"
-"Vida."
-"¿Vida?"
-"Sí, su vida, su alegría, su felicidad; y no te tiene."
-"Pero no logro comprender algo: ¿Quién es ella?"
-"¿Te importa?"
-"Sí."
-"¿Realmente te importa? ¿O te importa solo conocer las malditas respuestas a tus preguntas?"
-"Ambas cosas, supongo."
-"¿Suponés? Elegí."
-"¡Me importan ambas!"
-"¡¿ELLA TE IMPORTA?!"
-"¡Sí! ¿Quién es?"
-"Soy yo, ciego. Siempre fuí yo, y todo este tiempo vos fuiste él."
Cae la ficha, seguida del telón.
6.8.09
Él observa.
Él nunca me rechaza, no le importa que sea fea; no deja de abrazarme por mas que sea la enésima vez que se lo pida; no me miente, no hay nada que pueda ocultarme; no me extraña, no sonríe y ni siquiera sé qué siente.
su cálida perfección me abruma, su contacto me remite a esos cientos de miles de hilos de algodón que me acompañan día a día en el desprendimiento de esta triste realidad que transito sin otra alternativa ni rumbo definido.
Él fué bañado por mis ácidas lágrimas de dolor sin inmutarse, él me vió flaquear ante el sufrimiento insoportable que pesaba sobre mis hombros y mi alma; él presenció, él calló. Él me espera expectante pero de mí no espera nada. Él recibe los detalles de mi tortuosa y pobre vida dándome a cambio sus profundos y cómodos silencios, esos que drenaron la amargura de mi exhausto espíritu desde el primer abrazo.
Será un lujo o simplemente un mal necesario, pero cuando no se tiene a nadie y la almohada yace empapada en lágrimas en una fría noche de Julio, es él quien se adueña de cada sollozo, cada herida y cada sueño que verbalizo inconscientemente al sumergirme en mi universo alternativo.
Mercedes; 14/7/09~
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