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29.12.10

L'art d'aimer ~ Marx

Algo nace en el acto de dar, y las dos personas involucradas se sienten agradecidas a la vida que nace para ambas. En lo que toca específicamente al amor, eso significa: el amor es un poder que produce amor; la importencia es la incapacidad de producir amor. Marx ha expresado bellamente este pensamiento: "Supongamos —dice—, al hombre como hombre, y su relación con el mundo en su aspecto humano, y podremos intercambiar amor sólo por amor, confianza por confianza, etc.  Si se quiere disfrutar del arte, se debe poseer una formación artística; si se desea tener influencia sobre otra gente, se debe ser capaz de ejercer una influencia estimulante y alentadora sobre la gente. Cada una de nuestras relaciones con el hombre y con la naturaleza debe ser una expresión definida de nuestra vida real, individual, correspondiente al objeto de nuestra voluntad. Si amamos sin producir amor, es decir, si nuestro amor como tal no produce amor, si por medio de una expresión de vida como personas que amamos, no nos convertimos en personas amadas, entonces nuestro amor es impotente, es una desgracia."





—Erich Fromm 
(Nationalökonomie und Philosophie, Karl Marx;  El amor, la respuesta al problema de la existencia humana; La teoría del amor; El Arte de Amar.)

L'art d'aimer ~ L'amour

En contraste con la unión simbiótica, el amor maduro significa unión a condición de presevar la propia integridad, la propia individualidad. El amor es un poder activo en el hombre; un poder que atraviesa las barreras que separan al hombre de sus semejantes y lo une a los demás; el amor lo capacita para superar su sentimiento de aislamiento y separatidad, y no obstante le permite ser él mismo, mantener su integridad. En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos.
(...)
El amor es una actividad, no un afecto pasivos; es un "estar continuado", no un "súbito arranque". En el sentido más general puede describirse el carácter activo del amor afirmando que amar es fundamentalmente dar, no recibir.




—Erich Fromm 
(El amor, la respuesta al problema de la existencia humana; La teoría del amor; El Arte de Amar.)

L'art d'aimer ~ Symbiosis.

Lo importante es que sepamos a qué clase de unión nos referimos cuando hablamos de amor. ¿Trátase del amor como solución madura al problema de la existencia, o nos referimos a esas formas inmaduras de amar que podríamos llamar unión simbiótica?
(...) La unión simbiótica tiene su patrón biológico en la relación entre la madre embarazada y el feto. Son dos y, sin embargo, uno solo. Viven "juntos" (symbiosis), se necesitan mutuamente. El feto es parte de la madre y recibe de ella cuanto necesita; la madre es su mundo, por así decirlo; lo alimenta, lo protege, pero también su propia vida se ve realzada por él. En la unión simbiótica psíquica, los dos cuerpos son independientes, pero psicológicamente existe la misma relación.
La forma pasiva de la unión simbiótica es la sumisión, o, para usar un término clínico, el masoquismo. La persona masoquista escapa del intolerable sentimiento de aislamiento y separatidad convirtiéndose en una parte de otra persona que la dirige, la guía, la protege, que es su vida y el aire que respira, por así decirlo. Se exagera el poder de aquel al que uno se somete, se trate de una persona o de un dios; él es todo, yo soy nada, salvo en la medida en que forme parte de él. Como tal, comparto su grandeza, su poder, su seguridad. La persona masoquista no tiene que tomar decisiones, ni correr riesgos; nunca está sola pero no es independiente; carece de integridad; no ha nacido aún totalmente. En un contexto religioso, el objeto de adoración recibe el nombre de ídolo; en el contexto secular de la relación amorosa masoquista, el mecanismo esencial, de idolatría, es el mismo. La relación masoquista puede estar mezclada con deseo sexual; en tal caso, trátase de una sumisión de la que no sólo participa la mente, sino también todo el cuerpo. Puede ser una sumisión masoquista ante el destino, la enfermedad, la música rítmica, el estado orgiástico producido por las drogas o por un trance hipnótico; en todos los casos la persona renuncia a su integridad, se convierte en un instrumento de alguien o algo exterior a él; no necesita resolver el problema de la existencia por medio de la actividad productiva.
La forma activa de la fusión simbiótica es la dominación, o, para utilizar el término correspondiente a masoquismo, el sadismo. La persona sádica quiere escapar de su soledad y de su sensación de estar apasionada haciendo del otro individuo una parte de sí misma. Se siente acrecentada y realzada incorporando a la otra persona, que la adora.
La persona sádica es tan dependiente de la sumisa como ésta de aquella; ninguna de las dos puede vivir sin la otra. La diferencia sólo radica en que la persona sádica domina, explota, lastima y humilla, y la masoquista es dominada, explotada, lastimada y humillada. En un sentido realista, la diferencia es considerable; en un sentido emocional profundo, la diferencia no es mayor de lo que ambas tienen en común: la fusión sin integridad. Desde ese punto de vista, tampoco es sorprendente encontrar que, por lo general, una persona reacciona tanto en forma sádica como masoquista, habitualmente con respespecto a objetos diferentes.






—Erich Fromm 
(El amor, la respuesta al problema de la existencia humana; La teoría del amor; El Arte de Amar.)

Recapitulando: L'art d'aimer.

Este año no va a terminar sin que yo publique mis fragmentos seleccionados del libro "El Arte de Amar" de Erich Fromm.
So here I go.

11.10.10

L'art d'aimer ~ Intro.

Hello sweethearts. Sí, soy yo, la Princesa Rana que se la pasa croando sobre sus tormentos y desamores, entre otras cosas menos lúgubres, supongo [hint: grayscale. This is the part when you all go "ooohhhh" and I go all "duuuuuh". Ok, enough cheap-wannabe-funny jokes for now. Why the heck am I swapping languages inside a parenthesis anyhow?!].
Eh, bueno. El fin de este post tan poco usual consiste en informarles (a los dos, o tres, o tres y dos octavos santos que todavía leen mi whiny crap. Gracias, btw.) que pienso dedicarle un post por día a algunos fragmentos de El Arte de Amar de Erich Fromm que señalé.
A todo esto me puse a hacer anagramas con el título original, "The Art Of Loving" ¿Por qué? Ni idea, pero los resultados me regalaron un rato de flash vía asociación libre.