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3.8.10

Perdus les rêves de s'amier.

Anfibio extraterrestre infeliz reportándose a las 8:51 am del día Martes 3 de Agosto del año 2O1O, minutos después de haber pensado en autoflagelarse nuevamente.
No dormí.
No puede ser que no me salga ALGO bien, no puede ser.


Compilación de lo escrito en estos días, según mi cuadernito:

"Es tan feo darse cuenta de lo poco que le importás a alguien..."

"Mi five o' clock tea a las cinq du matin, con él pero sin él. Eso sí que es cuasipsicosis, chérie.
¡Sos tan exasperantemente agradable! Tanto que no sé qué escribirte."

"###/##### ####/# #####. Time flies after all the tears and sorrow, time flies when you're in love and blinded.
You don't even remember.
I always will."


Quiero llorar... más.
¿Por qué no puedo ser feliz? ¿Para qué mierda vivo? ¿Qué hice para que nadie me quiera? Explíquenme. ¿Acaso merezco esto?
Estoy harta de no saber qué es el amor. Nunca supe, siempre tengo que salir lastimada, ¿Y a quién le importa? ¡A nadie! Porque soy horrorosa y nadie me va a querer nunca nunca nunca nunca nunca nunca nunca nunca nunca nunca nunca nunca.
Lágrimas. Lágrimas que nadie seca; lágrimas que nadie ve; lágrimas que no le importan a ninguna de las personas por las que las derramé.

Siempre vas a estar sola, como siempre lo estuviste, siempre.



Aprendé de una vez.

19.7.10

Orgullo y Desvalorización: "Los terrícolas me aburren y me lastiman. Estoy harta."

Me siento como un adorno que no adorna, como esos que uno al verlos se pregunta "¿Para qué gastar en esta... cosa?", porque no cumple siquiera con su fin puramente estético, porque es enorme y grotesco, y no hace más que resultar incómodo y molesto.
Estas son las cosas que uno piensa cuando nadie lo quiere como necesita que lo quieran; no soy indispensable en ninguna vida cercana de la forma en que quiero serlo.
La realidad es que no me conformo con el ronrroneo de mi gato. Pe y Eme son un tema aparte, para ellos soy sólo una responsabilidad que debe responder a órdenes, responsabilidades y algún que otro estímulo.
Entonces, Rosie*, te pregunto: ¿Cómo podría dejar de autodesvalorizarme si nadie se preocupa por demostrarme que tengo valor alguno? Los terrícolas me hicieron caer en la cuenta de tal cosa a partir de la simple conclusión estadística a la que llegué mediante la apreciación de comportamientos que se repiten en ellos para conmigo.
Con esto empiezo a ver que sigo sin encontrar mi lugar, es por eso que solamente pido poder volver a Marte, porque no debería soñar con alguien que me ame dado que ya aprendí lo frustrante que es pedirle peras a los malditos olmos.




*Rosa Schenkel, mi queridísima analista.

5.12.09

Jazmines en la heladera

¿Y la nada qué? No pienso dar explicaciones de todas y cada una de las cosas que vomito, no tengo por qué separar sólidos de líquidos, es sólo vómito. Sí, tengo jazmines en la heladera, acabo de verlos y no pienso hacer nada al respecto porque sinceramente no me interesa conocer las razones de nada.
Nunca nada es lo que espero ni posee coherencia alguna, cada segundo respiro y siento como si despertara de un eterno trance -las manecillas corren frenéticas- me sumo en la nada, Ophelia me espera ahí arriba, inconclusa.
No soy Ophelia, no soy nada, nada no es Ophelia y Ophelia no es nada (todavía); el árbol sí puede connotarse (al menos sin relación de relevo mediante por ahora).
Todo suelto, todo inconcluso, todo Ophelia. Se acabó y las luces no se apagan, pero se alejan, y el alquitrán me carcome los pulmones como tu recuerdo (Josephine y la que te parió). Tan reciente e imposible de borrar.
Quisiera borrarte, sí, eliminarte de mi existencia junto a todo lo eso que me dejaste y amo.
¡No puede ser que sea tan impulsiva! P-A-C-I-E-N-C-I-A, rana idiota, paciencia. Claro.
Los jazmines no se pudren pero el vómito me perfora como ácido. Ay, lo que me espera..
¿Qué?